Puente la Reina


P
uente la Reina lleva este nombre porque Doña Mayor, esposa de Sancho el Mayor, ordenó levantar un puente en el siglo XI para salvar la corriente del Arga. El enclave era absolutamente estratégico y por ello los Templarios acabaron siendo señores de la villa. Extinguida la orden, sus bienes pasaron a la de San Juan de Jerusalén.

Merece la pena recorrer detenidamente la pequeña ciudad. A la entrada está la Iglesia y el convento del Crucifijo, separados por una calle que discurre bajo una bóveda de crucería, uniendo ambas edificaciones. El origen de estos edificios es un hospital regentado por los del Temple. A la pequeña iglesia románica se añadió una segunda nave, gótica, en el siglo XIV.


A lo largo de la calle mayor, que desemboca en el puente, se suceden las casas de origen medieval. En la misma rua está la iglesia de Santiago el Mayor, iniciada en el siglo XII y reconstruida en el XVI. Es necesario pasear por esta vieja arteria y detenerse ante el templo, para observar sus portadas románicas de calidad excepcional. Y después, cruzar el puente, el viejo y airoso puente, símbolo del Camino en Navarra.


Puente la Reina es uno de los lugares con mayor sabor a historia y peregrinación. A sus monumentos religiosos une el de sus calles, con edificios de aire palaciego y gruesos alerones, ubicados en torno a la vieja rúa. El viajero entra en la ciudad bajo la bóveda de la Iglesia templaria del Crucifijo y sale por debajo de la arcada del torreón defensivo del puente. Al anochecer aún puede escuchar las campanadas con las que se anunciaba al peregrino la llegada de la noche, precediendo al cierre de las puertas de la ciudad.


De la urbe medieval, cargada de vida, y lugar propicio para mercaderes y buhoneros que acudían de toda Europa a realizar comercios y trueques, ha perdido la vitalidad económica y el cosmopolitismo. Conserva un aire cargado de historia y espiritualidad medieval, y el puente monumental que refleja su simetría de piedra sobre el Arga caudaloso.

Historia

Existen varios yacimientos arqueológicos en Puente la Reina que hacen pensar en una temprana ocupación humana del territorio de Valdizarbe. Muy cerca, en Mendigorria, las ruinas de Andelos, villa romana. A finales del siglo XI, con las luchas entre el primitivo Reino de Pamplona y el de Castilla como fondo, y la política de repoblación con gentes del norte contra el enemigo común musulmán, el Rey Alfonso I el Batallador dio Carta Puebla a una población de francos para que vinieran a establecerse en los márgenes del río Arga en el emplazamiento de la antigua aldea vascona de Garesch, Garex o Garez ("Trigales", según algunas fuentes). En 1122 se les concede el Fuero de Estella. El transcurso del Camino de Santiago, facilitado por la construcción del puente románico por la Reina Doña Mayor, favoreció el florecimiento del comercio. Ya se encuentra reseñado por Aymeric Picaud el hecho de que es en Puente la Reina donde se juntan los caminos francés y de Jaca para llegar a Santiago. Se le otorga posteriormente el título de villa y se celebran cortes en varias ocasiones. Se documenta la presencia de la Orden de los Templarios, a quienes Alfonso el Batallador había dejado en herencia todos sus territorios. Como no se aceptó ese testamento, Navarra se separó de Aragón nombrando Rey a García Ramírez, el Restaurador que, sin embargo, continuó favoreciendo al Temple, a quien el nuevo monarca dona el lugar puentesino de Murugarren, hasta la extinción de la Orden en 1312 cuando sus bienes y miembros pasan a la Orden de los Hospitalarios (los cuales no toman posesión hasta 1443). Hubo sublevaciones durante la Guerra de la Independencia, así como en la Guerra Realista. Durante las guerras carlistas la población se mantuvo leal a Don Carlos, llegando a producirse enfrentamientos armados en las proximidades como la "acción de Puente la Reina" entre los generales cristinos Mina y Fernández de Córdova contra las partidas del General Moreno. Se encuentran las ruinas del fuerte cristino Infanta Isabel en el contiguo Cerro de San Guillermo, junto a la Ermita de Arnotegui, y hacia el cual apuntan las troneras que aún pueden verse en las tapias de la Calle del Crucifijo. Durante la Tercera Guerra Carlista, los enfrentamientos fueron entre el general liberal Moriones y el carlista Ollo. En 1874, el propio Don Carlos VII establece su cuartel general en el Palacio del Patrimonial, hasta que abandona la población para la defensa de Estella. Hasta hace pocas décadas era frecuente encontrar restos de munición por los alrededores del Convento del Sancti Spiritus.

*En la actualidad el puente de Puente la Reina, es considerado el puente romano mas largo de Europa con 110metros, seis arcos y una forma singular, el cual contaba con dos torreones flanqueando este (que fueron destruidos en la guerra carlista) y el primero reconstruido después; y una torreta en el centro, que albergaba una capilla con la virgen del puy (que dio lugar a la leyenda del txori) y que tras derrumbarse en labores de rehabilitación, se encuentra en la iglesia de San pedro.